
Aldeanos de la costa Caribe dejan la zoofilia gracias a humanos voluntarios therian.
19 de febrero de 2026 | Por E. Gómez Torva.
Tolú, Colombia. Un doble milagro antropológico sacude la costa: los therians hallan por fin su “manada espiritual”, convirtiéndose en burras comunales, mientras los aldeanos costeños abandonan siglos de zoofilia al descubrir parejas humanas voluntarias y peludas.
“Antes montábamos burras para probar hombría, como se cuenta en Cien años de soledad. Ahora estos lobos-therians, tigres-therians y águilas-therians llegan gritando que son animales atrapados en cuerpos humanos. ¡Perfecto! Ellos traen esa moda yanki, nosotros la tradición costeña. Adiós bestialismo ilegal; hola matrimonios mixtos consentidos”, celebró Aureliano Buendía, pescador local y exzoofílico.
La exloba “Mía Burrita” rebuznó feliz: “Dejé el trance y los aullidos de sótano por ser esposa de 47 pescadores, cargo estiércol de día… y les doy amor en la noche; ahora no habrá acoso animal”.
Expertos lo llaman “intercambio civilizatorio”: el capitalismo envía trastornados peludos; la costa les da pertenencia real. Therians cargan mierda felizmente; costeños, adiós prácticas contravencionales y bárbaras. “Ganan todos… sobre todo las burras”, admitió un antropólogo de la región.
